Sitio web al servicio de la historia nacional y los historiadores  
Programa Nacional de Historia
Pagina inicio Organismos implicados Subprogramas Comité gestor Instituto de Historia de Cuba Institución rectora del Programa
  OBJETIVOS GENERALES | OBJETIVOS ESPECÍFICOS | FINANCIAMIENTO Plazo de ejecución: 2003-2008

Las complejas condiciones en que se desenvuelve el proceso revolucionario en nuestro país, enfrentado a serias dificultades materiales en medio de las adversas circunstancias internacionales derivadas de un proceso de globalización neoliberal bajo la égida del imperialismo norteamericano, han puesto de manifiesto la necesidad de desarrollar en nuestra población una cultura general e integral que fortalezca su sentido de identidad nacional y sirva de fundamento a una clara conciencia política.

En el caso de Cuba, con una realidad socio demográfica resultante del proceso de integración de una pluralidad étnica, y carente además de una raíz cultural autóctona - como la constituida por las civilizaciones aborígenes en otras regiones de nuestro continente -, la identidad se ha perfilado en gran medida en medio de la propia construcción de la nación, gestada primero en el creciente y cada vez más cruento enfrentamiento a la metrópoli española, y consolidada más tarde en las luchas contra el dominio Neocolonial de los Estados Unidos. La cultura nacional, y la nación misma, son resultado de un complicado proceso plurisecular que involucra desde los imperativos económicos que han modelado el territorio y delineado sus paisajes, hasta las cada vez más ricas y variadas expresiones de la sensibilidad cubana o los avances de un pensamiento propio, cuyas propuestas encauzaron el desarrollo del país mediante vastas transformaciones sociales y un constante batallar político. Una de las dimensiones fundamentales de nuestra identidad cultural es su historicidad, lo que hace del conocimiento de la evolución nacional un medio fundamental para la más sólida e integral formación del ciudadano. El sostenimiento de la independencia y la preservación de una sociedad justa y equitativa dependen, por tanto, en buena medida de la profundización de la conciencia nacional de nuestro pueblo, de su capacidad para evaluar y asimilar críticamente la experiencia histórica de nuestro país y de la humanidad.

La Historia es una de las ciencias sociales de más añeja tradición en Cuba. Desde sus más tempranas manifestaciones, nuestra historiografía se desarrolló en íntima relación con el proceso nacional; ella ha mostrado los factores que a lo largo del tiempo cohesionaron al pueblo cubano y las vicisitudes que este ha tenido que enfrentar para forjar la nación y garantizar su integridad. Con construcciones explicativas cada vez más acabadas, nuestros historiadores han desentrañado los hitos de la evolución cubana. Sin embargo, son todavía notables los desniveles cognoscitivos de nuestra historia. En el plano temporal es notoria la concentración de estudios en la época colonial, particularmente en torno al siglo XIX y las luchas independentistas, sin que por ello no queden en ese marco problemas por resolver y generalizaciones que validar. Frente a esto, resulta comparativamente pobre el panorama de los estudios sobre el siglo XX e incluso de ciertos procesos en la época colonial temprana. Es todavía más evidente el desbalance espacial de nuestro relato histórico, donde resalta el protagonismo capitalino frente a la virtual ignorancia de las particularidades de los procesos históricos en muchas regiones y localidades, bases todas estas últimas de la formación y desarrollo de la nación cubana.

Son frecuentes los vacíos en el conocimiento del entorno más inmediato de la gente, tanto más sensible, por cuanto el conocimiento de las tradiciones y las manifestaciones más cotidianas de la cultura poseen una importancia cardinal en el desarrollo de la identidad, tanto a la escala individual como colectiva. Directamente conectado con esto último existen otros desniveles notables en los estudios históricos sobre la familia, la ciencia y la técnica, así como de las diversas instituciones y organizaciones de la sociedad civil o no, entre otras.

Es por ello altamente recomendable la formulación de un programa integrado por investigaciones históricas, que permita coordinar los esfuerzos de múltiples instituciones a lo largo de todo el país y asignar los recursos en correspondencia con las prioridades económicas sociales y cognoscitivas en el terreno de la Historia de Cuba, programa que ha sido una vieja aspiración, solo ahora ha comenzado a materializarse.

Para que ese esfuerzo de coordinación rinda los frutos deseados, resulta indispensable dotar a la investigación histórica de los aseguramientos materiales y técnicos indispensables que faciliten el acceso a las fuentes y a la información más actualizada; así como que proporcione los medios más modernos y apropiados para el desarrollo del trabajo investigativo y la comunicación más efectiva así como la más amplia divulgación de sus resultados.

En este último sentido, particular importancia cobra la necesidad de garantizar la más rápida introducción de los resultados de la investigación en los diferentes niveles de la enseñanza de la Historia de Cuba.
Objetivos Generales subir

Impulsar la sistematización de la Historia Nacional promoviendo la investigación de aquellos problemas, esferas, peculiaridades regionales y otros aspectos relativamente menos conocidos, y asegurar la divulgación de sus resultados de la manera más apropiada para ampliar y profundizar la conciencia histórica de la población e Incorporar nuevas fuentes, procedimientos y temáticas al acervo historiográfico nacional.
Objetivos específicos subir

· Ampliar los conocimientos sobre la Historia de Cuba, con énfasis en el Siglo XX incluyendo las décadas correspondientes al actual proceso revolucionario. Ellos deberán a su vez coadyuvar a la discusión de las bases teóricas mismas de la ciencia histórica en Cuba, de sus problemas y de sus perspectivas.

· Establecer las peculiaridades evolutivas de las diferentes regiones y localidades del país, así como el lugar de éstas en el proceso histórico nacional, en relación dialéctica indisoluble.

· Ofrecer nuevos conocimiento sobre el origen y desarrollo de las instituciones, a lo largo de la Historia de Cuba; tanto las de carácter estatal, como a las referidas organizaciones políticas y sociales, centros laborales, instituciones culturales, etc.

· Caracterizar los procesos y fenómenos históricos que han modelado los estilos de vida, hábitos y costumbres, sistemas de producción, patrones de relación social y valores culturales así con el acervo científico y tecnológico etc.; tanto a escala de la comunidad como de la sociedad cubana en su conjunto.

· Precisar las características del desarrollo de las diversas ramas de la economía nacional y los problemas históricos de ésta, en especial los de mayor incidencia en la formación de una cultura del trabajo y en particular contribuir al desarrollo de la economía del turismo en todas y cada una de sus variantes que se relacionen con el trabajo historiográfico.

· Profundizar los conocimientos sobre las corrientes de pensamiento y las personalidades que han perfilado la identidad cubana y animado los grandes proyectos nacionales.

· Ampliación de la base informativa de nuestra historiografía mediante la preservación y el incremento del caudal de fuentes históricas y de la bibliografía, así como mejorar las condiciones de acceso a éstas y modernizar los procedimientos y la base técnico - material de este campo de la investigación científica.

· Ampliar y enriquecer la cultura de nuestra población mediante la adopción de las fórmulas más rápidas y efectivas para hacer llegar a sus destinatarios los resultados de la investigación histórica.

· Participar de forma directa en la planificación, instrumentación y ejecución de entrenamientos, especializaciones, diplomados, maestrías, doctorados y post - doctorados vinculados a la Historia Nacional.

· Estimular y promover las acciones de cooperación internacional y establecer y/o ampliar los vínculos de cooperación en esta esfera.
Financiamiento subir

El financiamiento del Programa descansa tanto en el Presupuesto Estatal como en aquellos de los órganos de la administración central del Estado interesados en el desarrollo del mismo, tanto en moneda nacional como en moneda libremente convertible.

Un cálculo inicial, sólo en cuanto a la publicación de resultados de investigación priorizados que se mencionan más abajo, con los que se cuenta de forma mediata arroja la cifra de 140.000 USD y 1,4 millón en moneda nacional.

 
Copyright. 2004. Instituto de Historia de Cuba. República de Cuba. Optimizado para resoluciones de 800 x 600 o superior.
webm@ster